El sueño de una Facultad: los primeros años de Ingeniería
La historia de la Facultad de Ingeniería comenzó a escribirse en 1965, cuando un grupo de docentes y estudiantes de la Escuela Industrial de Mar del Plata imaginó una posibilidad que hasta entonces parecía lejana: que los jóvenes de la ciudad pudieran estudiar ingeniería sin tener que trasladarse a La Plata, Bahía Blanca o Buenos Aires.
Aquel sueño surgió de una necesidad concreta y se transformó rápidamente en un proyecto colectivo. Tras intensas gestiones, la iniciativa se concretó y en 1966 comenzó formalmente la actividad académica de la Facultad de Ingeniería, entonces integrada a la Universidad Provincial de Mar del Plata. Sus primeras autoridades fueron el decano ingeniero Horacio Quaratti y el secretario académico ingeniero Carlos Duprat, quienes habían participado activamente en el proceso de creación.
En sus comienzos, la Facultad ofrecía tres carreras: Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Mecánica e Ingeniería Química. La primera cohorte estuvo integrada por estudiantes con trayectorias y edades muy diversas. Muchos de ellos trabajaban y encontraban, por primera vez, la posibilidad de acceder a estudios universitarios de ingeniería en su propia ciudad.
En 1966 se matricularon 109 estudiantes. Con recorridos académicos diferentes y en un contexto de construcción institucional permanente, 34 de ellos llegarían a convertirse en los primeros ingenieros formados íntegramente en Mar del Plata.
Los primeros años estuvieron marcados por el esfuerzo compartido y la adaptación constante. Las clases comenzaron a dictarse en la Escuela Industrial y, posteriormente, parte de las actividades académicas se desarrollaron también en la Escuela Nº 16. La comunidad educativa crecía y necesitaba nuevos espacios para sostener su desarrollo.
La planta docente también reflejaba el carácter pionero de la experiencia. Junto a profesores marplatenses, provenientes en muchos casos de escuelas técnicas, se incorporaron docentes que viajaban semanal o quincenalmente desde otras ciudades para dictar clases. Aquellos “profesores viajeros” fueron fundamentales para garantizar la calidad académica de una Facultad que daba sus primeros pasos.
En 1968 gran parte de la actividad se trasladó al recordado Solarium, un edificio ubicado sobre la costa norte de la ciudad. Allí transcurrieron años decisivos para las primeras promociones de estudiantes. Quienes formaron parte de aquella etapa recuerdan no solo las clases y los exámenes, sino también los espacios de encuentro, las largas jornadas de estudio y las amistades que se forjaron en esos años fundacionales.
Mientras la vida académica se consolidaba, surgía un desafío cada vez más evidente: la necesidad de contar con una sede propia. La Facultad había crecido y requería un espacio que acompañara su desarrollo. Ese anhelo comenzó a concretarse en 1971, cuando se iniciaron las gestiones para adquirir un edificio definitivo.
A 60 años de su creación, recordar aquellos comienzos es también reconocer a quienes imaginaron una Facultad de Ingeniería para Mar del Plata y trabajaron para convertir ese sueño en realidad.



